Una semana después de jurar al cargo como presidenta
encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha ido imponiendo un ritmo de Gobierno
discreto, que busca mantener vivos los lazos con el presidente Nicolás Maduro y
el legado del fallecido gobernante Hugo Chávez, mientras intenta tender puentes
con la Administración de Donald Trump.
En ocho días, con un estilo menos propenso a la exposición
mediática, Rodríguez ha reemplazado los discursos extensos y programas
televisados de Maduro por comunicados, declaraciones puntuales del ministro de
Comunicación e Información, Freddy Ñáñez, y actos con intervenciones breves.
Leer más: Delcy Rodríguez se convierte en la primera
presidenta de Venezuela
Tampoco se le ha visto en las numerosas marchas convocadas
por el chavismo para rechazar el ataque militar estadounidense y reclamar la
liberación de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, cuya detención ha sido
rechazada por la líder chavista.
En su primer día de gestión, por ejemplo, visitó el Cuartel
de la Montaña, donde reposan los restos de Chávez, considerado el padre de la
revolución bolivariana.
"Hay un Gobierno"
"Aquí hay un Gobierno que manda en Venezuela, aquí hay
una presidenta encargada y hay un presidente rehén en los Estados Unidos",
afirmó este lunes Rodríguez, al responder a caricaturas que aseguró haber visto
en Wikipedia sobre "quién manda en Venezuela".
La dirigente chavista -que asegura gobernar "junto al
pueblo organizado"- hizo alusión así a una publicación del mandatario
estadounidense en Truth Social, donde colgó el domingo una imagen manipulada de
su perfil en Wikipedia, en la que se atribuye el cargo de "presidente
interino de Venezuela" a fecha de enero de 2026.
Trump no ha ahorrado, entretanto, amenazas hacia la
Administración de Rodríguez.
"Si no hace lo que es correcto, va a pagar un precio
muy alto, probablemente más alto que el de Maduro", afirmó Trump, en una
entrevista difundida el pasado 4 de enero por la revista The Atlantis, un día
después de que aviones y helicópteros estadounidenses atacaran zonas de Caracas
y puntos vecinos y se llevaran al mandatario venezolano y a su esposa.
Nueva relación
Tras una semana en el cargo, la relación con Washington ha
tomado otro cariz, aunque, según Rodríguez, siempre dentro de "relaciones
internacionales de respeto y el marco de la legalidad internacional".
El 7 de enero pasado, la estatal Petróleos de Venezuela
(PDVSA) confirmó un proceso de negociación con Estados Unidos para la venta de
"volúmenes" de crudo, un día después de que Trump asegurara que el
Ejecutivo de Caracas está dispuesto a entregarles de 30 a 50 millones de
barriles de petróleo.
Un día después, Jorge Rodríguez, hermano de la mandataria
encargada y jefe negociador del chavismo, comunicó la liberación de "un
número importante de personas", que incluye a venezolanos y extranjeros,
sin precisar la cifra.
Ese mismo día, flanqueada por el alto castrense, Rodríguez
rindió homenaje a los militares venezolanos y cubanos fallecidos en el ataque
estadounidense, en un acto en el que estrechó las manos, abrazó y conversó con
familiares de los uniformados.
Finalmente, el viernes, 9 de enero, ambos Gobiernos
confirmaron el envío de sendas delegaciones de diplomáticos de Washington y
Caracas para explorar la posibilidad de reabrir sus embajadas.
"Se está avanzando en el reinicio y la apertura de las
embajadas de Venezuela en EE.UU. y EE.UU. en Venezuela, eso nos va a permitir
tener representación consular para que puedan estar velando por la seguridad y
tranquilidad de nuestro presidente Nicolás Maduro y de Cilia", señaló este
lunes el segundo del chavismo, Diosdado Cabello, quien ha dado su respaldo a
Rodríguez mientras reclama el retorno de la pareja presidencial.


0 Comentarios