HA DADO LA SIGUIENTE LEY NÚM. 352:
TÍTULO I
CAPÍTULO I
CONCEPTO DE PERSONA ENVEJECIENTE
Artículo 1.– Para los efectos de esta ley, se considera persona envejeciente a toda persona mayor de sesenta y cinco (65) años de edad, o menor de esta edad que, debido al proceso de envejecimiento, experimente cambios progresivos desde el punto de vista psicológico, biológico, social y material.
El segmento de las personas envejecientes estará constituido por todos aquellos individuos que se hallen en las condiciones descritas en esta ley, siendo, en su carácter personal, los únicos beneficiarios de la misma, sin perjuicio de que también se consideren beneficiarios quienes, por una o varias circunstancias, se encuentren en la condición de:
a) Envejeciente con discapacidad: Aquella persona que, a criterio facultativo, haya perdido al menos dos terceras partes de su capacidad para el trabajo, en su actividad habitual u otra compatible con esta, por alteración de su estado físico o mental.
b) Viudo(a) desamparado(a): Aquella persona que, debido a la defunción de su cónyuge o compañero(a), haya quedado desamparada económica o afectivamente, de modo que no pueda valerse por sí misma.
c) Envejeciente incurable: Aquella persona que haya sido médicamente declarada en fase terminal y que no posea recursos económicos ni familiares para su supervivencia.
d) Envejeciente institucionalizado: Aquella persona que asiste a un hogar de ancianos o a un centro diurno. Se entiende por hogar de ancianos un centro de atención para aquellos individuos que carezcan de recursos económicos y de familia, o que, por situaciones especiales, no puedan permanecer con ella, brindándoles atención integral las veinticuatro (24) horas del día. Por centro diurno se entiende aquella institución que ofrece atención integral únicamente durante el día.
e) Envejeciente prisionero: Aquella persona que, con motivo de un proceso judicial, se encuentre recluida en un centro del sistema penitenciario nacional.
f) Envejeciente con trastornos mentales: Aquella persona que, estando institucionalizada o no, padezca de alguna enfermedad mental clínicamente diagnosticada.
g) En general, todo aquel senescente que requiera asistencia en las áreas de salud, educación, trabajo, nutrición, cultura, recreación y otras, y que perciba un ingreso igual o inferior al salario mínimo, ya sea mediante pensión o cualquier otra fuente de ingreso.


0 Comentarios