La Asociación Dominicana de Energías Renovables valora la importancia de entender la cronología del sistema eléctrico.
Santo Domingo
El reciente apagón general ha generado un debate necesario sobre la estabilidad del sistema eléctrico dominicano. Para que ese debate sea útil y conduzca a soluciones efectivas, debe partir de los hechos técnicos y de una correcta lectura de la cronología del evento.
Para la Asociación Dominicana de Energías Renovables (ADER), un elemento clave, que no ha recibido suficiente atención, es que el evento ocurrió alrededor de las 10:50 de la mañana. Este horario es relevante porque no coincide con el pico habitual de generación fotovoltaica, que en el sistema eléctrico dominicano se produce normalmente entre el mediodía y primeras horas de la tarde. A esa hora, la energía solar se encuentra en una fase de incremento gradual, sin niveles máximos ni rampas descendentes abruptas.
Este dato descarta que el evento pueda atribuirse a un exceso de inyección renovable o a la ausencia de almacenamiento en proyectos fotovoltaicos existentes. Las energías renovables operaron conforme a su naturaleza y a las reglas vigentes, sin haber iniciado el evento ni controlado su evolución.
Según los miembros de la entidad, el análisis técnico apunta a una dinámica distinta: la operación de unidades térmicas de gran escala, diseñadas para generación base, con mínimos técnicos elevados y limitada flexibilidad descendente. “Cuando este tipo de unidades opera cerca de su máximo técnico y se produce una reducción súbita de demanda o de transferencia en la red, el sistema puede entrar en una condición de sobre-generación, activando protecciones y provocando la salida abrupta de grandes bloques de potencia. Este efecto amplifica la inestabilidad y puede desencadenar eventos en cascada”, resaltan en un documento de prensa.
En este contexto, entienden que, es importante reconocer el rol del Organismo Coordinador, que actúa dentro de su mandato técnico y no puede modificar instantáneamente las limitaciones físicas de las centrales térmicas ni forzarlas a operar por debajo de sus mínimos técnicos seguros.
Una oportunidad para mejorar
La discusión sobre almacenamiento, reservas y servicios complementarios es válida y necesaria, pero debe abordarse como parte de una estrategia prospectiva de fortalecimiento del sistema, no como una explicación simplificada de un evento cuyo origen fue operativo y cronológico.
Los miembros de ADER entienden que, el apagón debe verse como una oportunidad para mejorar la flexibilidad del parque de generación, reforzar la disciplina operativa de todas las tecnologías y fortalecer la infraestructura de transmisión, preservando al mismo tiempo la seguridad jurídica y la confianza de los inversionistas que han apostado por la modernización de la matriz energética nacional.


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