Santo Domingo. – En el proceso judicial por el colapso de la
discoteca Jet Set, la abogada Laura Acosta sostuvo ante el tribunal que las
pruebas presentadas apuntan a la posible existencia de un grupo económico
vinculado a varias empresas presuntamente relacionadas con el manejo financiero
del establecimiento.
Durante su intervención, Acosta afirmó que en la llamada
“prueba 40” se evidencia una lista de compras de equipos de aire a través de la
empresa Difusor Hemisferio, sin que —según indicó— aparezca de forma clara el
pago correspondiente por parte de AIL, lo que a su juicio refleja movimientos
financieros irregulares entre compañías vinculadas.
La jurista sostuvo que estas operaciones podrían formar
parte de una estructura empresarial utilizada para manejar pagos en efectivo y
realizar transacciones entre distintas entidades “por la izquierda”, lo que,
según planteó, amerita ser investigado bajo la figura de lavado de activos.
Acosta también cuestionó el uso de varias empresas en las
operaciones financieras relacionadas al caso, señalando que existirían pagos y
contrataciones realizados a través de terceros, incluyendo remodelaciones y
servicios, lo que —según dijo— refuerza la hipótesis de una red empresarial
compleja.
Asimismo, la abogada solicitó al tribunal el levantamiento
del velo corporativo y la intervención de la Dirección General de Impuestos
Internos (DGII) para la entrega de documentación que permita esclarecer las
relaciones financieras entre las sociedades mencionadas.
Finalmente, reiteró que el análisis del caso debe centrarse
en la estructura económica detrás de las operaciones, más allá de las
responsabilidades individuales, a fin de determinar la posible existencia de un
esquema corporativo irregular.

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